Trail Adventure. Sazón Magallánica de Principio a Fin

Si bien tengo muchas historias de senderos para narrar, la vivida gracias a la invitación para ser embajador en TRAIL ADVENTURE  es una digna de ser compartida, con una experiencia con tanto ingrediente que siento la obligación de compartir con Uds.

Rumbo sur, aventuras por doquier

Tal cual lo decía Carlos Pinto en su serie MEA CULPA (programa de TVN CHILE para quienes no la conocen), nada hacía presagiar que solo por concepto de  viaje ya sería una tremenda aventura.

estancia cerro negro_optTodo comenzó con mi viaje desde Viña del Mar, donde un monumental “taco” en la entrada de Santiago, originado por un accidente de un camión, me mantuvo casi 2 hrs en el bus, faltando solo 3 km para la bifurcación al aeropuerto, que por supuesto hizo que perdiera mi vuelo, a pesar de llegar 20 min antes de la supuesta partida. Digo supuesta, porque largó con 2 hrs de retraso y aun así no dejaron que ingresara, viendo como mis amigos me avisaban vía Facebook que los habían bajado a la zona de embarque. En ese intertanto, no me daban la seguridad de que tomase el vuelo siguiente, por lo que me encontraba en una nube, que era la infaltable “lista de espera”. A solo 20 min de la partida del siguiente vuelo, en el momento que el otro avión largaba con rumbo patagónico, escucho el llamado de la asistente que se encargó de darme la buena noticia, que traía consigo un pequeño “pero”…. lamentablemente existía un transbordo en Puerto Montt, que implicó otro retraso y el hecho de no poder alcanzar el vehículo que había dispuesto la organización para llevarnos directo al parque (500 km).

La fortuna al parecer no estaba de mi parte, sin embargo muy pocas cosas logran “bajonearme”, así que cambio de “switch” y a buscar alojamiento en la bella ciudad de Punta Arenas, donde un corredor con el que conversé en el recorrido invitó amablemente “la hidratación”,  ya que él necesitaba esperar un par de horas para su traslado.

con mi alumno_optDespués de una rica comida y conversación, una vez que mi compañero de viaje se despide, busco rápidamente una hostal, dejando mis bolsos y aunque la lluvia me acompañó con mucho cariño, decidí salir a correr y conocer la ciudad (que goza de una bella costanera). Que mejor manera de aprovechar el tiempo y esperar a Eduardo (mi alumno que llegaba en el siguiente vuelo) al cual le comenté que me quedaba en la ciudad, dado lo antes mencionado, por lo que ya tenía el lugar donde alojaríamos.

Después de realizar los contactos con la administración del hotel, avisan que pasarían temprano por mí, por lo que voy a los brazos de Morfeo esperando que el siguiente día traiga mejores momentos y sacuda la mala onda del primer día de travesía. Sin embargo las aventuras recién comenzaban, ya que al ver emocionado y ansioso el vehículo frente al hostal, me entero que existían problemas de coordinación con otros pasajeros del hotel, lo que implicaba que el viaje directo no era tal.

Cambio de switch

La mañana extremadamente brumosa se encargaba de bajar aún más mi ánimo intermitente, pensando que con suerte vería el hotel al llegar, porque de “Las Torres” ni hablar. Pero el paso del tiempo se encargó de retribuir los “malos ratos”, regalándome un cielo que contrastaba maravillosamente con los amarillos campos magallánicos. La suerte aumentaría sin que lo supiera, hasta que llegó el momento de parar a comer después de cerca de 3 hrs de viaje, y que mejor lugar una estancia en mitad de la nada, con una nutrida historia consigo. Claro que sí, nos detuvimos en la emblemática “Estancia Cerro Negro”, donde olvide mis pesares, (que en realidad no fueron muchos, porque soy tremendamente positivo) con un exquisito asado de cordero, que fue acompañado de los relatos acerca de la historia del lugar. Como no estar feliz de visitar el lugar (incluso la casa de los colonos y el lugar donde trasquilan las ovejas), si mi estómago se regocijaba de gusto.

entrega de kit en hotel las torres_optDespués de eso solo quedaba la mitad del camino hacia el parque donde me esperaban y posteriormente se realizaría la charla técnica y recepción de corredores.

¡Pero qué lugar más bello!, el que esperaba a más de 200 maravillados corredores, que pudieron ver a su paso la fauna y virtudes del lugar. Lo que no sabía es que el hecho de ser invitado como “embajador deportivo” implicaba una “atención Premium” por lo que mi sonrisa se estampó permanentemente durante toda estadía.

Llega el momento de dormir, así que con “Pepa” Sermini(el señor de las alturas y mejor exponente chileno en Andes Infernal) nos vamos a preparar el bolso a la pieza, pensando en la gran aventura que nos esperaba. Para él lo era aún más ya que por primera vez correría 80 km, por lo que su largada era de madrugada. Siento cuando se levanta, abriendo apenas solo un ojo y esperando que estuviese listo para fotografiar ese momento, donde por suerte también escucho “Cata Alegría”, quien sería la flamante ganadora de la competencia, quien junto a Seba Hurtado se asomaban por el pasillo, ansiosos por lo que vendría. Pero como faltaba mucho para mi largada no quedaba otra que ir a dormir plácidamente (ya que no suelo ponerme nervioso).

Llegó el momento…

Después de un buen desayuno, faltando poco para el momento de largar, llega mi alumno, el cual tenía problemas con su asignación de número, ante lo cual lo tranquilicé, ya que la disposición de la organización a solucionar problemas era tremenda.  Asunto solucionado y llegamos justo al momento de la partida, sin si quiera mover un ceja, porque ni hablar de movilidad articular o elongación dinámica y menos multi saltos. Con motor en frío, aclaré la estrategia, que consistía en un trote suave hasta llegar a la primera cuesta larga (km 4), lugar en el que comenzaría nuestro trabajo de cacería. Tal como lo vaticiné, una vez que cambió la pendiente, pasando cerca de bellas lagunas, con Eduardo más motivado que nunca, fuimos pasando a cuanto corredor se nos cruzaba, tratando de no perder de vista al grupo de avanzada, liderado por un solitario y raudo “Benja” Maturana que se disparaba, seguido de un grupo compacto en el que destacaban dos melenas rubias,  que se visualizaban  a la distancia cada vez menor.

WP_20150329_15_43_03_Pro_optFin del primer ascenso y bajamos por el “chileno”, donde sabía que no podía arriesgar, ya que la recuperación de mi rodilla aún está incompleta (siendo mi segunda competencia del año y primera sobre 20 km). Lo que implicó que se alejaran bastante los lideres, por lo que me encargué de que mi alumno hiciera la carrera de su vida (total ya no podía meterme entre los primeros), esperándolo para que su cabeza no aflojara y dejara volar sus piernas. Se veía seguro, pero la variabilidad del terreno se encargaba de maltratarlo (por lo menos eso veía cada vez que miraba hacia atrás), donde el descenso le dio un respiro. Escuchaba sus pasos, que no estaban más allá de 300 mts, cuando llegamos a la bifurcación que nos diferenciaba con la ruta de 12,5 km, lugar en el que se encontraba Matías (organizador del evento), quien me alienta fotografiándome (espero aparezca esa foto jejejeje) unos metros antes de enfrentar la siguiente cuesta larga y bajar al punto de abastecimiento que se encontraba afuera del hotel. Es en este momento donde tomo un tiempo para hablar con Mario (animador y parte de la organización), hidratarme y esperar con una calma que algunos inquietaba a Eduardo que se veía cansado pero feliz. Salimos a lo rock star de ese punto, con la música de fondo y Raúl (mi amigo de Revista Puro Fondo) fotografiándonos, mentalizados para los 7 km restantes, que lamentablemente incluían plano, donde sabía que por mi rodilla daba ventaja. Nuevamente a aplicar nuestra estrategia y aprovechar las fortalezas, ya que se acercaban los senderos en cuestas, donde lo único que debíamos hacer era mantener nuestro ritmo y lugar, dado que quienes nos ganaban hasta el momento habían logrado distanciarse más. Nuevamente me sentía cómodo pero lamentablemente veía que Eduardo se quedaba sin fuerzas, ante lo cual lo alenté, dándole a entender que él si estaba cerca del podio en su categoría (ya que solo vi dos adelante de nosotros). Ultimo km de ascenso y decido dejarlo (faltando solo 5 para lograr el objetivo)  ya que también me había propuesto bajar de 2:50 hrs (dejándole la tarea de bajar las 3 hrs), donde trate de dar cacería a un raudo corredor que de Route que me pasó en la última vez que esperé a mi alumno y hasta ese momento partner.

rumbo a las torres_optEn el descenso y bello paso por el bosque del “Cerón” logré acortar la diferencia, sin embargo al llegar el plano (y camino), mis intenciones se esfumaban, sintiendo como aparecía nuevamente la molestia que tenía en el gemelo antes de competir. Mi ritmo mermaba, mientras dos corredores intentaban cazarme, escuchando sus voces cada vez más cerca, llegando a estar a un minuto de diferencia. Sin embargo faltando poco menos de 4 km el trazado por suerte nos deriva nuevamente a senderos, lo que obviamente me daba un respiro, donde ya esas voces no se sentían, pero si la voz interior que me avisaba que mi musculatura pedía descanso…, pero no era el momento de demostrar debilidad, ya que si bien el cuerpo aún no está bien preparado para competencias, mi cabeza demostraba que ya “no soy más rápido que antes, pero si mucho más fuerte”.

Salgo nuevamente al camino, y giro mi cabeza para ver qué tan cerca venían mis perseguidores, pero cuál fue mi sorpresa… ¡ya ni siquiera se veían a la distancia!, realmente demostraba mi fortaleza en senderos y me acercaba a paso firme hacia la meta, escuchando de fondo la voz de enérgica de Mario. Unas zancadas más y ya estaba dentro del encajonamiento, con la vista en el crono, frente en alto y con la broma siempre a flor de piel, ya que en vez de apurar cuando los fotógrafos estaban esperando mi cruce, no se me ocurrió mejor cosa que hacerme el cojo, con la mirada atónita de quienes me alentaban. Me tomo la pierna en señal de que no podía más y salgo corriendo nuevamente, riendo a carcajadas en búsqueda de la cinta que me entregaban las modelos, alzándola y dándome cuenta de que el objetivo propuesto en carrera se cumplía… llegar dentro de los 10 primeros y antes de las 2:50 hrs (2:47:50 para ser exactos).

La felicidad aún no estaba completa, ya que esperaba que mi alumno también hiciese su tarea, por lo que voy a su encuentro  para animarlo y  fotografiarlo, acompañándolo en los últimos metros antes de llegar al encajonamiento e indicándole que mirar el crono, para que se diera cuenta que también lograría el objetivo que le plantee, de llegar bajo las 3 horas y posicionarse dentro de los tres primeros de su categoría. Jornada redonda cerrada con un abrazo que más tarde se repetiría cuando se subiese al podio, donde yo orgullosamente lo fotografiaba, con el pecho hinchado, sabiendo lo que ha logrado en el periodo de entrenamiento.

israel escudero, ganador de los 80k_optCreí que mi día deportivo había terminado, pero me topo con Matías, quien me dice que lo acompañe a ver los últimos corredores que quedaban en ruta, pero si eso ya era buena noticia, mejor fue cuando supe que lo haríamos corriendo en contra del sentido de la carrera, por lo que el “trote regenerativo” se tuvo que hacer el mismo día.  Quedaban tres gladiadores, dentro de los cuales se encontraba una simpática mexicana que conocí en el hotel, con los que nos topamos faltando 3 km para la meta, sin embargo quedaba un gran personaje en ruta, un periodista brasilero, a quien tuvimos que salir al encuentro, sin buenos resultados. Pero cuando llevábamos un poco más de 4km avanzados, nos avisan desde el camp que había cruzado la meta y que había tomado otro camino cruzando el río. Esa noticia obviamente cambia la cara de Matías, porque sabía que el desafío se había cumplido, el de realizar una gran carrera en uno delos lugares más maravillosos del planeta.

Bonus track

No podía estar tan cerca de la octava maravilla del mundo sin poder conocerla, por lo que, para el día siguiente armamos una entretenida salida rumbo a las maravillosa Torres del Paine, donde tuve la oportunidad de compartir con maravillosas personas, tanto de la organización como amigos corredores, dentro de los cuales se encontraba ni más ni menos que Israel Escudero(ganador de los 80 km) y “Dany” Seyler, grandes representantes del trail running en Chile(“isra” es argentino, pero ya es prácticamente de la casa), con quienes salimos temprano rumbo a nuestro destino.

WP_20150329_13_30_24_Pro_optComo tardé en prepararme y salí unos minutos después, tuve que “apurar el tranco” y correr para alcanzar al grupo, que ya había comenzado el ascenso al chileno, y que ya se encontraba recorriendo parte de los senderos por los cuales había pasado la competencia.

Una vez que les alcancé, comenzó mi infaltable sesión fotográfica, tratando de captar cuanto momento podía, donde tuve la suerte de poder conocer a la simpática hija de Dany, quien de ese momento en adelante fue mi asistente y con la que nos fuimos jugando durante todo el recorrido. Sin duda lo mejor de la jornada el poder gozar de esos bellos senderos en compañía de parte del clan Seyler, tomándonos fotografías en cada lugar que encontrábamos que lo ameritara (Por suerte la tecnología nos permite respaldar estos momentos, que de no existir, quedarían plasmados por siempre en mi memoria).

Agradezco profundamente a la organización por invitarme a tan bello evento y por compartir tan enriquecedores momentos que quedaran siempre conmigo.

Espero muchos de Uds. tengan la suerte de poder correr pos esos senderos en la próxima versión.

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Cristian Valencia

@CvalenciaTrail

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